Como argentinos, tenemos el privilegio de pertenecer a la única NACIÓN que, en el transcurso de la HISTORIA de la HUMANIDAD, -a través de los representantes de su PUEBLO-, decidió con fuerza de ley designar a María Eva Duarte de Perón como JEFA ESPIRITUAL de la NACIÓN.
Tanto la PATRIA como la NACIÓN están integradas por dos elementos básicos que son la MATERIA y el ESPÍRITU y de estos dos elementos la parte más importante es la ESPIRITUAL e INMATERIAL y, a su vez, lo ESPIRITUAL tiene dos corrientes definidas, una del BIEN y otra del MAL y EVA PERÓN, EVITA, a través de todos sus actos y realizaciones, representó en la tierra a las fuerzas espirituales del BIEN.
Exaltamos la obra y la personalidad de EVA PERÓN de la NACIÓN ARGENTINA y EVA PERÓN de todo el PLANETA TIERRA, porque llevó soluciones a las NECESIDADES de los pobres del mundo. Y éstos fueron consecuentes con ella, la amaron, la respetaron y la señalaron como: EVA DE AMÉRICA Y DE LA HUMANIDAD, MADRE DEL GÉNERO HUMANO, MISIONERA DE LA PAZ, SÍMBOLO AUGUSTO DE LA NUEVA ARGENTINA, JUSTA, LIBRE Y SOBERANA, EL FÉNIX MODERNO, SEÑORA DEL SUFRIMIENTO, ABANDERADA DE LUZ Y ESPERANZA Y LA MÁS EMINENTE
MUJER DE AMÉRICA, LA REINA DEL PUEBLO Y LA MADRE ESPIRITUAL DE LOS QUE SUFREN Y LLORAN, ESTRELLA DE LOS HUMILDES, DE LAS MASAS, DE LOS TRABAJADORES, DE LOS ARGENTINOS, DE UN MAÑANA ESPLENDOROSO, PATRONA DE LOS TRABAJADORES DEL MUNDO, SANTA EVITA DE AMÉRICA.
